02 Nov Mi brújula vital
Es habitual tomar decisiones en la vida, algunas muy importantes, teniendo en cuenta las circunstancias actuales y/o teniendo en cuenta la historia pasada. También es habitual tener en cuenta las metas y objetivos futuros. Sin embargo, muchas veces nos olvidamos de la visión global de qué es lo que queremos en la vida y nos centramos en objetivos aislados sin fijarnos en cómo afectan a otras facetas de nuestra vida.
Cuando hablamos de la brújula vital, nos referimos a tener una definición muy precisa de cuál es nuestra vida, si se quiere, nuestro estilo de vida, ideal. Nos referimos a poder tener presente en todo momento algo que nos indique si estamos siguiendo el camino que nos lleva hasta allí.
Ese ideal puede ir evolucionando con el tiempo, así que será una brújula viva, tan viva como lo estés tú, pero es muy probable que la esencia de la misma siempre esté presente.
En nuestro caso, a la hora de definir nuestro estilo vida ideal, nos dimos cuenta de que en el mundo del que veníamos nuestra vida giraba alrededor de nuestro trabajo (no es de extrañar, puesto que más de un tercio de la vida de cualquier adulto – o casi cualquiera – la dedica al trabajo). Incluso mirando a gente que montaba su propio negocio, lo habitual es empezar un negocio y luego ver que estilo de vida te puede proporcionar dicho negocio.
Así que nuestro primer planteamiento fue: “queremos definir nuestro estilo de vida ideal y después ver cómo nuestro negocio nos ayuda a conseguirla”. Con el tiempo, llegamos a algo revelador para nosotras: “lo que realmente queremos es que nuestro negocio soporte nuestro estilo de vida, y nuestro estilo de vida soporte nuestro negocio”. Es más, nuestro negocio forma parte de nuestro estilo de vida, y nuestro estilo de vida define como es nuestro negocio. Incluso todavía más, si estás viviendo tu propósito no hay separación entre tu negocio y tu estilo de vida, son la misma cosa. Tu negocio es también la gasolina de tu vida, si está basada en tu propósito y tu pasión.
Definir tu estilo de vida ideal da vértigo. Parece muy lejano en algunos aspectos. Incluso puede ser frustrante darte cuenta de lo lejos que estás de lo que realmente quieres. A la hora de pensar en la vida y el negocio de nuestros sueños, nosotras también hemos pasado por:
– Eso está bien para otros, pero no para nosotras porque <y aquí todas las excusas imaginables>
– Va a ser un trabajo muy muy muy muy duro
– Necesitamos un montón de cosas antes para conseguirlo (este recurso, aquella conexión, esa formación,…)
La clave es recordar que ese ideal (que sé que si no ocurre también está bien) es una brújula que te ayudará a reorientarte cuando sientas que estás algo “perdido” (y te pasará en más de una ocasión). Tu estilo de vida ideal se va construyendo poco a poco. No se trata de una meta inalcanzable, el camino es igual de importante. Una idea puede ser empezar por lo que te resulte más sencillo, y cuando lo tengas dominado empieza por la siguiente cosa más fácil. Empezar por lo sencillo te hará coger confianza. Recuerda no tienes que conseguirlo todo, ni tienes que conseguirlo ahora. Tal vez ni siquiera tengas que conseguirlo. No pongas más presión de la necesaria. Date permiso para hacer solo una cosa a la vez; avanza paso a paso. Y, sobre todo, disfrútalo.